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miércoles, 1 de enero de 2014

«DITTOHEAD»*


A Fran, Ángel,
Leandro y Manuel

Tenemos quince. Yo soy el de las baquetas. Queremos tocar y que se inunde el lago, se quiebren las calles y los edificios, haya un eclipse (en do) sostenido, haya frío, tengamos mujeres, bebamos cinco cajas de cerveza, nos insulten, nos tengan miedo… Tenemos quince. La velocidad es lo que nos dice qué hacer: habla que tu siervo escucha.

Dejamos las metralletas en la casa y nos fuimos a buscar una casa por un rumor: habrá una fiesta y va a tocar un grupo. El taxi lo pagamos entre todos.

Llegamos. Caminamos, caminamos y caminamos y nada. Algo «en vivo» se oye en una esquina. Nos dicen que no, que ahí no hay nada. Seguimos recorriendo las mismas calles, dando vueltas, locos de noche. Yo quise ser gracioso, pero me resbalé y caí sobre agua sucia de la calle; es decir, fui gracioso. 

Volvemos a pasar por la casa de la esquina. Es aquí —pensamos, nos decimos—, pero nos lo negaron. 

Ahora corramos, nos pueden perseguir con perros, con armas, sin almas, etc. Pueblo Nuevo está a nuestros pies. Corramos y bebamos que mañana moriremos. Corramos y bebamos como si brincáramos epilépticos, traumáticos, eutanásicos, con sobredosis de Kool-Aid, con putas eléctricas, llenos de metal tóxico en la sangre, creyéndonos —sabiéndonos— los dueños del mundo, rápidos, imberbes, sin lenguaje, dispuestos.

No importa. Aún tenemos nuestras casas. En cualquier cuarto nos reunimos, unos cuantos casetes y poco más; rompemos el cuarto, rompemos la cama, rompemos nuestras gargantas, rompemos nuestros hígados, rompemos nuestra educación, nos rompemos nosotros mismos. Brincamos, nos agitamos y nos despeinamos como nos enseña MTV a las 3.00 de la madrugada, no importa que mañana haya que ir temprano a clases. Sí, ya teníamos lenguaje, dioses mínimos; ¿a quién le importaba? No a nosotros, que esperábamos resquebrajar la Tierra y a nosotros, que no entendíamos nada, que no entendemos nada aún y que nos dispersamos en galaxias e intentamos amarrarnos al suelo antes de volar por falta de gravedad.

___________________
* Este texto forma parte de un nuevo proyecto de escritura.

martes, 19 de marzo de 2013

ALIENUS [ENSAYO CIRCUNSTANCIAL N.º 3]

Pessoas

Nombre glorioso
nombre de ángel caído del cielo / caído de un helicóptero
¡oh, Altazor!, ¡gran rey Altazor!
acá sentimos tu fuerza, ¡oh, gran nube nuclear!
y vivimos sin vivir en nosotros porque morimos porque no morimos

* * *

Cae / Cae eternamente / Cae al fondo del infinito / Cae al fondo del tiempo / Cae al fondo de ti mismo / Cae lo más bajo que se pueda caer / Cae sin vértigo / A través de todos los espacios y todas las edades / A través de todas las almas de todos los anhelos y todos los naufragios / Cae y quema al pasar los astros y los mares / Quema los ojos que te miran y los corazones que te aguardan / Quema el viento con tu voz / El viento que se enreda en tu voz // Y la noche que tiene frío en su gruta de huesos // Cae en infancia / Cae en vejez / Cae en lágrimas / Cae en risas / Cae en música sobre el universo / Cae de tu cabeza a tus pies / Cae del mar a la fuente / Cae al último abismo de silencio / Como el barco que se hunde apagando sus luces // Todo se acabó [...] (Fragmento del «Canto I» de Altazor, de Vicente Huidobro)

§

Padre nuestro, que estás en el cielo
te ofrecemos nuestras casas como tabernáculos
toma nuestra sangre
bébela y sálvanos de nosotros
que no sabemos vivir, comer, trabajar, besarnos,
tocar, escuchar, hablar, ver, leer, nadar, volar,
toser, estornudar, dormir, cambiarnos la ropa,
lavar los platos, criar niños, alimentar mascotas,
comprar entradas para el cine ni nada, nada, nada…

ven, padre, y haznos parte de tu gran misión…

§

Yotredad

Arthur Rimbaud, Fernando Pessoa,
Alberto Caeiro, Álvaro de Campos,
Ricardo Reis, Dios uno y trino,
Eduardo Polo, Tomás Linden,
Sergio Sandoval, Blas Coll,
Miguel, barro...

_____________________
IMAGEN: http://www.virtualperson.net/images/user_cont/143.jpg

sábado, 16 de marzo de 2013

LA VERDAD SEA DICHA... [ENSAYO CIRCUNSTANCIAL N.° 2]



Un ejercicio que caracterizó las primeras décadas del siglo XX fue la revisión del lenguaje. Desde la poesía hasta la matemática, pasando por la filosofía, los sistemas de representación que los sustentaban entraron en crisis bajo el cuestionamiento de las disciplinas que hasta entonces parecían valerse de estos casi con total fe en su transparencia. Así, por ejemplo, las vanguardias históricas pusieron a prueba ―una vez más― las formas tradicionales del poema, la matemática sufrió una crisis de fundamentos y Wittgenstein sospechó de las propias palabras del Tractatus logico-philosophicus (1921), que devino piedra fundacional de la pragmática lingüística. Sin embargo, como huyendo de la sospecha, obviándola, los medios de comunicación parecen hacer uso del lenguaje como si las palabras fueran sólidas (o transparentes, según se mire), confiables, bloques de sentido claro y unívoco; más aún, la publicidad que la prensa hace circular, por lo general, apunta a la veracidad como valor propio, que, en consecuencia, ha de inspirar confianza. Entonces, la pregunta que planteamos es: ¿Cumplir cabalmente tal oferta de veracidad es posible?

Ya en el Curso de lingüística general (1916) Ferdinand de Saussure puso sobre la mesa la sospecha. El lingüista suizo ensañaba en sus clases que el signo lingüístico es una especie de moneda cuyos lados corresponden al significado y al significante, respectivamente. Simplificando bastante podemos intentar resumir su explicación: En el libro usa el ejemplo de la palabra árbol y expone que cuando escuchamos o leemos esta palabra, ese sonido, esa cadena de letras (significante), hacemos una representación mental de lo que entendemos por este (significado). Asimismo, enseñaba que el signo lingüístico es arbitrario; es decir, que la palabra que usamos para designar al árbol pudo haber sido cualquier otra: no hay razón para que denominemos a los árboles árboles.

Partiendo de acá, la lingüística adquirió conciencia del carácter metafórico del lenguaje, lo cual la literatura ha puesto en marcha desde siempre. Pero también la legislación ha tenido que tomar en cuenta esto para evitar lagunas jurídicas. Es decir, las palabras pueden ser un problema, un silencio, más que un simple medio para comunicarnos. Precisamente la pragmática intenta dar cuenta de los elementos que entran en relación en un enunciado, desde la palabra misma hasta, por ejemplo, la situación del tránsito vehicular: texto y contexto, lo cual viene dado por la afirmación de que los sentidos desbordan las palabras. Como recuerda Roland Barthes: «Los significantes son siempre ambiguos; el número de significados excede siempre al número de significantes: sin eso no existiría ni literatura, ni arte, ni historia, ni nada de lo que hace que el mundo se mueva».

Pero volviendo a la pregunta que nos hacemos, ¿es posible cumplir la oferta de veracidad? Si retomamos a Barthes, «la verdad es imposible con el lenguaje». Si este está marcado por una arbitrariedad, si se sustenta en la ausencia, en la metáfora como subsistencia, luego, decir la verdad parece realmente imposible. Sin embargo, hablamos de verdad y veracidad dando por sentado lo que significan. En todo caso, pareciera que generalmente pensamos que un enunciado es verdadero si da cuenta plena, elemento por elemento, de un hecho determinado, lo cual no pasa de ser una representación o interpretación del mismo; esto es, ficción. ¿Y no es este mecanismo el que opera en los medios de comunicación y que hace que ante un evento determinado haya tan diversas lecturas? El habla se ejecuta desde un lugar específico (a veces un poco movedizo, otras con mayor o menor conciencia) que ofrece sus modelos de representación. Y los medios de comunicación son espacios que ofrecen tales modelos por excelencia, de ahí que estos sean susceptibles de lecturas desde lo literario. Ahora bien, las ficciones que leemos cotidianamente en la prensa tienen otros comportamientos o, viéndolo desde otro lado, son recibidas de manera diferente a como recibimos el objeto que concebimos como literario. ¿Qué nos impide hacer lecturas cruzadas?

Los medios han tomado para sí la verdad como estandarte, no así la literatura, sabiéndose imposibilitada para esto desde el comienzo; ¿es que aquellos sí lo ven posible? Una vez más habría que definir qué se entiende por verdadero. Sea como sea, los medios de comunicación tienen pleno conocimiento del rol que juegan socialmente (a estas alturas, casi un poder público más) y evitar tales lecturas cruzadas es fundamental para que funcione la puesta en circulación de los modelos que ofrecen, de lo contrario, no serían más que un poema de amor y veinte canciones desesperadas.

________________________
* Para acompañar, completar, cruzar y despejar esta lectura acá dejo un enlace a Sobre la dificultad de contar, de Javier Marías.
** Un resumen de este artículo fue publicado hoy (16-III-2013) en el diario La Verdad.
IMAGEN:
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ec/Bundesarchiv_Bild_137-05795%2C_Deutsche_Zeitungen_in_Nordamerika.jpg

lunes, 19 de noviembre de 2012

PRESIDENTE, LEIBNIZ, MONADOLOGÍA

¿Máquina de Leibniz?

Alimento, de Presidente
(Cfr. pista n.º 2)

mónada: f. Fil. Cada una de las sustancias indivisibles, pero de naturaleza distinta, que componen el universo, según el sistema de Leibniz, filósofo y matemático alemán del siglo XVII.

Gottfried Wilhelm Leibniz, a veces von Leibniz (Leipzig, 1 de julio de 1646 - Hannover, 14 de noviembre de 1716) fue un filósofo, lógico, matemático, jurista, bibliotecario y político alemán.

Fue uno de los grandes pensadores de los siglos XVII y XVIII, y se le reconoce como "El último genio universal". Realizó profundas e importantes contribuciones en las áreas de metafísica, epistemología, lógica, filosofía de la religión, así como a la matemática, física, geología, jurisprudencia e historia.

[…]


La contribución más importante de Leibniz a la metafísica es su teoría de las mónadas, tal como la expuso en la Monadologie. Las mónadas son al ámbito metafísico, lo que los átomos, al ámbito físico/fenomenal; las mónadas son los elementos últimos del universo. Son "formas del ser substanciales" con las siguientes propiedades: son eternas, no pueden descomponerse, son individuales, están sujetas a sus propias leyes, no son interactivas y cada una es un reflejo de todo el universo en una armonía preestablecida (un ejemplo históricamente importante de pansiquismo). Las mónadas son centros de fuerza; la substancia es fuerza, mientras el espacio, la materia, y el movimiento son meramente fenomenales.

La esencia ontológica de una mónada es su simpleza irreductible. A diferencia de los átomos, las mónadas no poseen un carácter material o espacial. También difieren de los átomos en su completa independencia mutua, de modo que las interacciones entre mónadas son sólo aparentes. Por el contrario, en virtud del principio de la armonía preestablecida, cada mónada obedece un conjunto particular de "instrucciones" preprogramadas, de modo que una mónada "sabe" qué hacer en cada momento. (Estas "instrucciones" pueden entenderse como análogas a las leyes científicas que gobiernan a las partículas subatómicas.) En virtud de estas instrucciones intrínsecas, cada mónada es como un pequeño espejo del universo. Las mónadas son necesariamente "pequeñas"; e.g., cada ser humano constituye una mónada, en cuyo caso el libre albedrío se torna problemático. Igualmente, Dios es una mónada, y su existencia puede inferirse de la armonía prevaleciente entre las mónadas restantes; Dios desea la armonía preestablecida.

Se supone que las mónadas se han deshecho de lo problemático:

  • de la interacción entre la mente y el cuerpo (véase el problema mente cuerpo que surge en el sistema de Descartes);
  • de la falta de individuación inherente al sistema de Spinoza, el cual presenta a las criaturas individuales como meramente accidentales.

La monadología fue vista como arbitraria, excéntrica incluso, en la época de Leibniz y desde entonces.

***

¿La base rítmica de la batería es una mónada en el tema o está compuesta a su vez de mónadas? Por lo pronto, lo poco que podemos tener medianamente claro es esto: Estoy volviéndome alimento […] Se van mis mónadas al viento.

***

Nota: no hay discurso. Revisar.

***

Leibniz, de Presidente
(Cfr. pista n.º 6)

____________________
IMAGEN: http://www.netcom.es/icbarca/images/leibnili.jpg

jueves, 12 de julio de 2012

CERTIFICADO DE SEGURIDAD DEL REMITENTE

Post mail boxes - Budapest Hungary

REMITENTE: MIGUEL HERNANDEZ, de nacionalidad VENEZOLANO, y portador de la Cédula de Identidad / Pasaporte Nº ________, declaro BAJO FE DE JURAMENTO, que en el envío amparado bajo la guía aérea Nº _________ con destino a FRANCIA, no transporta ningún tipo de sustancias psicotrópicas, documentos de valores de tránsito prohibido, explosivos, mecanismos destructivos o material peligroso; asumiendo todo el rigor y responsabilidad que pueda derivarse de la tramitación o agenciamiento de la mercancía, bienes u/o útiles contenidos en este embarque. Consiento la revisión de este envío, avalo este certificado con mi firma original y presento los documentos que me identifican. Este certificado será mantenido en archivo por parte de la empresa transportista, hasta que se efectúe la entrega en destino.
____________

martes, 19 de junio de 2012

CIUDAD POSTMODERNA, FUTURO...

Metrópolis


«Aprobada reorganización de adyacencias de Galería

Los vecinos, comerciantes y choferes aledaños al centro comercial Galería Mall [sic], parroquia Raúl Leoni, obtendrán en el futuro un trozo de ciudad postmoderna.»

La Verdad, 15-VI-2012

§

—¿En el futuro?
—Disculpe, ¿cómo se escribe?

§

[Apuntes de los interlocutores]
OJO: ciudad postmoderna, futuro...
_____________ 
IMAGEN: http://www.plataformaarquitectura.cl/wp-content/uploads/2010/01/1262715146-metropolis16.jpg

domingo, 18 de marzo de 2012

«ZAPPING»*



[Una historia como inicio]
En un café, dos personas conversan sobre la confección de un poemario. ¿Cuántas páginas tiene el poemario? Treinta. Bueno, hay que agregarle más páginas; llévalo al menos a cincuenta páginas. Ya basta de libritos, hay que trabajar el libro.

§

La brevedad es un problema. Eso parece sugerir uno de los personajes del diálogo. Pero ¿por qué es un problema? Si bien cincuenta páginas también son pocas para un libro, si lo comparamos con uno de casi cualquier otro género, treinta ya es muy, muy poco; apenas se construye sentido en ese espacio.

§

Al respecto, nos preguntamos si esto tendrá que ver con una concepción de gran discurso o relato literario. No lo sabemos. Después de todo, ¿qué significa «gran discurso o relato literario»?

§

En todo caso, la brevedad suele presentar un problema porque generalmente viene de la mano de otra traba: el fragmento. Este, sin duda, es peor, ya que lo normal es que los fragmentos no construyan sentido; puede que lo sugieran, pero no completan nada. Luego, un texto hecho de fragmentos es, si se quiere, «aliterario».

§

Cuando hacemos zapeo (zapping) no vemos televisión, hacemos zapeo. ¿Es igual en la relación fragmento-poema?

§

[Este texto se escribe a propósito del Día Mundial de la Poesía, que se celebra el 21 de marzo según proclamación de la Unesco.]

§

El 3 de noviembre de 2010 se llevó a cabo un conversatorio sobre grupos literarios en Maracaibo organizado por Per-versos. En el texto que funcionó como presentación y en el diálogo posterior una cosa se puso de manifiesto: grupos literarios, en sentido estricto, el que tradicionalmente ha tenido, no existen o son muy raros en esta «sanguinolenta playa» (Norberto J. Olivar). Los grupos o colectivos que intentan algo en dicha dirección apuntan más bien a la revisión, a la relectura, a repasar una tradición literaria que se llevan con más facilidad las termitas, antes que un estudiante o lector promedio dé con esta.
La anécdota viene al caso porque, si es cierto que en la actualidad no funcionan los grupos literarios —en el sentido que ya vimos—, este hecho podría ser una evidencia (más) de que las formas de acercarnos al poema, la concepción, la lectura y la producción de poesía, han cambiado. Por ejemplo, a veces un tuit o una actualización de estado en Facebook son de hecho poemas y —tal vez de mayor importancia— suelen comportar una experiencia aún más cercana de lo cotidiano (¿de lo contemporáneo?). Luego, el ejercicio colectivo de la poesía no puede ser el mismo si aceptamos este panorama.
Por supuesto, este es un tema que da para un diálogo extenso y que supera con creces el espacio de que disponemos ahora mismo.

§

Es necesario construir un diálogo, bien sea en blogs, conversatorios, redes sociales, etc. (Hasta donde estas herramientas soporten.) 

§

¿Cuál es el estado de la poesía en Maracaibo? ¿Tiene sentido la pregunta? No sabemos. Quedan las preguntas para intentar el diálogo.
_________________
* Este texto fue publicado el sábado 17 de marzo en el «Espacio Literario» del diario La Verdad. Haciendo clic acá pueden ver, leer o descargar el PDF.

miércoles, 25 de enero de 2012

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA (O SU JUSTIFICACIÓN)



La etiqueta «Desbaratar» es un no-proyecto; es el desecho, lo que va quedando de un plan de escritura en proceso; o bien, una línea de fuga de dicho plan. Seguramente se trata de ambas cosas a la vez.

§

[Flashback] Una vez «cerrada» una etapa, surge «Desbaratar» para intentar un desacomodo/incomodidad en la escritura; mejor dicho, esta etiqueta conlleva/exige desaprender (hasta donde es posible) unos modos de escritura, un incipiente estilo, una forma de ejecutar la lengua: la mía (1).

§

(En realidad no se «cierra» una etapa, sigue ahí como una capa geológica o del Photoshop.)

§

Para poner en marcha el verbo/etiqueta desbaratar hay que empezar por tirar paredes, rociar ácido de batería, tapar algunos tubos de escape, dar a 80 gatos un mueble como juguete, etc.; léase: echar mano de diferentes tipos de discurso, más allá de si son o no «literarios», para desescribir, para que otras capas entren en juego.

§

«Cero exposición, expresión. [...] Escritura, luego inscripción. Relacionar sin relatar.» - Octavio Armand

§

El tema se dispara en múltiples direcciones. Nos estamos saliendo del tema (¿nos estamos saliendo del tema?).

§

Insistimos: «Desbaratar» es desecho (2), escritura de extramuros. ¿O no?

Este ejercicio es una hilacha, un pedazo que se desprende de la trama, y como tal, es otro plano, un no-proyecto que es ya un proyecto, más allá de las voluntades en juego.

§

Este texto puede o no ser un poema, el lector elige.

§

«...la verdad es imposible con el lenguaje.» - Roland Barthes

§

No me supe explicar...

______________________
(1) Se refiere a un personaje.
(2) Acá se leía «deshecho»; en principio un error, pero no se puede deshacer ni desechar así nomás...

lunes, 2 de enero de 2012

ÓIGASE BIEN: UNA PELÍCULA

I

Breakfast at Tiffany's
un niño juega / la mañana
H. Mancini sopla las paredes

no lo sabía aún:
Audrey Hepburn se lo llevó en la guitarra
sentada en la ventana

II

Un homme et une femme
1966/2008 (?)
F. Lai toma el volante

_________________________[copiloto]

h: se equivoca
f: se equivoca
no lo vimos venir

una multitud canta
¡oh, Francis!
suena una playa, un monte, un campo
hace calor, hace frío

amada Aimée
muchacha de cabello contra el viento

adiós
el tren

ya dirá la playa
acaso mañana
a 200 à l'heure

III

The pink panther

un asterisco rosado
y Mancini
un personaje que habitaba el apartamento

IV

—Vamos
hay que ir al colegio
_______________
Imagen: http://www.cine25.com/pelicula/1479/un-hombre-y-una-mujer

lunes, 21 de noviembre de 2011

GLOSA


«Una glosa (del griego koiné γλώσσα glossa, que significa 'lengua' el órgano como también 'lenguaje') es una nota escrita en los márgenes o entre las líneas de un libro, en la cual se explica el significado del texto en su idioma original, a veces en otro idioma. Por lo tanto, las glosas pueden variar en su complejidad y elaboración, desde simples notas al margen de algunas palabras que un lector puede encontrar oscuras o difíciles, hasta traducciones completas del texto original y referencias a párrafos similares.»
________________
http://es.wikipedia.org/wiki/Glosa 

domingo, 20 de noviembre de 2011

APUNTES DEL (E)LECTOR


«…no pienso convertir este relato, de por sí extraño, precariamente novelado, infestado de vagas disertaciones, de mínimas ficciones, de fragmentos torpes, en un tratado de cosmología, a pesar de que mi querido sensei, Ednodio Quintero, perjura que éste es un género maravilloso de la literatura.»

Cadáver exquisito
Norberto José Olivar

§

Las cursivas son nuestras.

§

En la biblioteca está El cielo de Ixtab, de Ednodio Quintero; también hay algo —¿una entrevista, un artículo…?— sobre este «sensei» en una revista.

§

Un fragmento torpe puede llegar a ser una triste redundancia. Un fragmento, por su misma naturaleza (es decir, cosa inacabada, parte de algo mayor…), no construye sentido (si es que construye) como puede hacerlo una frase completa, por ejemplo, y es ahí justamente donde pensamos que puede residir su torpeza.

El fragmento citado es mentira. Pero esto es otra redundancia. Debemos buscar otro modo de proceder.

§

¿Se multiplican los fragmentos torpes en estos fragmentos torpes?

[NOTA: El pronombre demostrativo puede traer confusión. Cuestión de distancia.]

[NOTA n.º 2: La nota anterior también puede traer confusión; ¿hablamos de los pronombres demostrativos en general o de un caso específico del texto?]

§

San Juan de la Cruz fue un autor(1) español que escribió poemas como La noche oscura del alma y Llama de amor viva.
________________
1) Persona que es causa de algo.

domingo, 6 de noviembre de 2011

ERRORRRRRRRRRRRRR


Glitch

«Con este viaje a Taiwán del All Star de bigleaguers, pretenden promover el béisbol 0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000por aquellos predios.»

§

Glosa que hace el autor sobre el texto

El término glitch, en informática, se refiere a un fallo en la codificación de información. (También es usado en el campo de la música electrónica.)
El texto anterior es tomado de una columna deportiva aparecida el día 7 de noviembre de 2011 en un diario local (corregida). En cierto momento, una persona sacó un libro del bolso y lo puso sobre el escritorio, sin percatarse de que una parte de aquel presionaba la tecla del cero. El resultado está a la vista; hubo un fallo en la codificación de información. ¿Quiere esto decir que estamos en presencia de un texto que podemos catalogar como glitch? ¿Forma parte de una estética del error? ¿Puede un texto como ese pasar a ser poema en algún momento de un libro? Muchas preguntas podríamos seguir formulando; sin embargo, la escasa teoría de que disponemos sobre la materia nos impide continuar y arrojar alguna luz al respecto.

lunes, 15 de agosto de 2011

NOTAS DE UNA POÉTICA (XII)


«La indiferencia como terapéutica»*. Octavio Armand

III


Una poética de las más mínimas cargas gráficas, fonéticas o semánticas del lenguaje es hoy tan apremiante como la Poética aristotélica en su día. Las poéticas o retóricas del pasado pretendían relacionar y organizar el lenguaje todo como discurso, linealidad regida por sistema de causa y efecto: a cierta receptividad correspondía cierta expresividad. Antes del proceso discursivo en sí, se daba un proceso transcursivo. En el mundo oral, la oratio estaba precedida por la ratio: el aceleramiento verbal armonizaba con la receptividad auditiva. El lenguaje quedaba supeditado a la lengua. Se trataba de un proceso orgánico.

Gutenberg arruina la Poética de Aristóteles. La convierte l i t e r a l m e n t e en objeto de museo. Con Gutenberg el lenguaje reduce su linealidad a letras y signos de puntuación—los gestos significativos del lenguaje oral, incluso la pausa—, a un orden lógico pero ya disperso. La organicidad del proceso se rompe: el lenguaje controla a la lengua. La dispersión—ingénita al proceso tipográfico—devasta el campo significativo del tiempo en el lenguaje por una sistematización arbitraria.

La reducción de lengua(je) a palabra, a letra, a parte de una letra, a rasgo topológico, parcela la temporalidad discursiva. Parcela: cancela. La lectura puede aceptar la reducción como alternativa. No descartar ritualmente, por convención literaria, esas dispersiones. Dinamizarlas, crear otro sistema de relaciones, de rela(ja)ciones. Una Micropoética. La escritura, fragmento; la lectura, fragmentación. Fragmento multiplicado. Decir=reducir.
_________________
FUENTE: «Piel menos mía», de Octavio Armand. En la revista Escolios. 1976. Número extraordinario. Volumen I, n.° 2. Los Ángeles, EE UU. p. 46.

* En el texto original la disposición tipográfica, el corte de las palabras y el tema de la retícula, como conjunto, son indispensables.

COMO SI FUERAN LEGOS...


§

Nota mental:

Estructura recurrente en algunos títulos de notas periodísticas: Verbo ser + sustantivo + participio pasado + complemento circunstancial.

ej.: «Era estudiante tiroteada en el cuello»

domingo, 24 de julio de 2011

#DESAYUNO ET AL.

§

Comprar pan francés y jugo de naranja.
(el desayuno no se hace solo)

aún hay café y leche.

§

Atorvastatina 20 mg #colesterolalto

* * *

Composición
Atorvastatina 10 y 20 mg/comp. rec.
Presentación
Env de 10 mg x 10 comp. rec.
E.F.G. 32.172 y
Env de 20 mg x 10 y 14 comp. rec.
E.F.G. 32.690.

viernes, 8 de julio de 2011

DE LAS PARTES



Frag—

§

no hace falta decir (lat. dicere)

§

Adivinanza: «Modo de exisitir los accidentes, o sea, no en sí, sino en la sustancia que modifican».

§

Falta una página
_____una palabra
_____una letr

____________* * *

§

—mentos.

___________
IMAGEN: http://sincurador.blogspot.com/2009/04/blog-post.html

sábado, 25 de junio de 2011

PARA LEER EN UN CAFÉ


§

about:blank

§

[Metáforas para bobos:] ¿Agua o H2O?

§

Escena tipo

En la tarde, luego de almorzar, fue al (Mc)Café, pidió un cappuccino frappé mocha y se sentó en una de las mesas de la «terraza» a leer un pequeño libro sobre la metáfora; entonces se dio cuenta de que estaba haciendo la escena del tipo que se va al café a leer y pensó —¡no faltaba más!— en (d)escribir el epsiodio con cierta ironía para reírse de sí mismo.

§

¿Se puede forzar un lapsus cálami?

lunes, 6 de junio de 2011

LA INUTILIDAD


§

En el café, como instalando un dique, preguntó: «¿Por qué tiene que tener unidad?». Se deshizo todo. Volvió la fiebre con sus 40 grados.

§

Mañana continúa el Campeonato Mundial de Baristas Bogotá 2011. Cerca de las 3.30 pm (hora de Venezuela) anunciarán a los finalistas. Mientras tanto, acá presentamos a los 12 semifinalistas:

1. Javier García – España
2. José de la Peña – Guatemala
3. Hyun-Sun Choi – Corea
4. Lina Zea – Colombia
5. John Gordon – Reino Unido
6. Miki Suzuki – Japón
7. Ricardo Azofeifa Mora – Costa Rica
8. Stefanos Domatiotis – Grecia
9. Yakup Aydin – Países Bajos
10. Alejandro Méndez – El Salvador
11. Matt Perger – Australia
12. Pete Licata – EE UU

§

¿Qué hora es?

a) El rojo salta mejor.
b) Sí.
c) ¡Ese no es mi nombre!
d) Qué inútil…

§

—Yo revisé y vi quién había ganado en The Apprentice.
—Y yo en American Idol.
—Sí, igual que yo.
—A mí me pasó con Top Chef, pero me quedé callado.
—Ustedes hablan de esos realities mientras que yo veo I love Money.
[Risas]

§

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viernes, 27 de mayo de 2011

NOTAS DE UNA POÉTICA (XI) [+ DESBARATAR]

Josefina Ludmer

Lo que sigue son fragmentos de una entrevista a Josefina Ludmer publicada en el diario Clarín. De esta, copio y pego algunas líneas —de las muchas— que me llamaron la atención.

* Estamos ante el fin de una era en que la literatura tuvo una lógica interna y el poder de definirse y regirse «por sus propias leyes» e instituciones —la crítica, la enseñanza, las academias, el periodismo— que debatían públicamente su función, su valor y su sentido. Es el fin de la autorreferencialidad de la literatura.

* Es tal la superposición y contaminación de lo que antes estaba bien diferenciado y separado que, por ejemplo, hoy me es imposible hablar, como muchos siguen haciendo —al modo benjaminiano—, de «arte» y «política». En la concepción de esferas autónomas, el problema eran las relaciones: la politización del arte o la estetización de la política, decía Benjamin. Hoy los problemas son las fusiones, las contaminaciones, los éxodos. Eso implica dejar a un lado, o entre paréntesis, la cuestión del valor de los textos literarios.

* Estas nuevas literaturas fabrican presente y esa es una de sus políticas. Salen de la literatura y entran a la realidad de lo cotidiano, donde lo cotidiano es la televisión, los blogs, el e-mail, Internet, etcétera. Esa realidad cotidiana no es la realidad histórica del pensamiento realista y de su historia política y social, sino una realidad producida por los medios y las tecnologías. Una realidad que no requiere ser representada porque ella misma es pura representación.

* En los 60 no dudábamos de que la revolución era inevitable: el futuro era revolucionario y era un futuro de justicia. Hoy en cambio el futuro parece haber desaparecido; sólo existen los pasados, todos los pasados, conviviendo en el presente. Y el futuro aparece como un presente extendido.